Reglas Acerca Del Ayuno De Ramadán

Ayuno Enseñanzas de Islam Fiqh (Ritos y Leyes)

Escribimos  algunas sencillas reglas que debemos seguir en Ramadán. Si tienen dudas sobre lo que acá se expone, pueden consultar el Corán y los hadices, ahi encontrarán información mas detallada.

El ayuno del Ramadán, es el noveno mes del calendario musulmán, los musulmanes por nuestra fe y creencias practicamos el ayuno diario desde el alba hasta que se pone el sol, es algo muy sagrado para nosotros los musulmanes, manifestamos nuestra fe por medio de las oraciones, el ayuno y todo un conjunto de actividades.

El ayuno en el mes de ramadán se realiza en las horas de sol, se puede comer antes del amanecer y luego de ocultamiento del Sol. Hay varias cosas que deben ser observadas para que dicho ayuno sea valido y además algunas concesiones especiales para personas de edad avanzada, con ciertos trabajos o condiciones de salud que así lo requieran.

Dijo el Profeta Muhammad (la paz se con él y su descendencia): Os ha venido el mes de Ramadán, un mes bendito, en el cual Dios os impuso ayunar. En él son abiertas las puertas de los jardines (paradisíacos). Y son encadenados en él los demonios.

Reglas acerca del ayuno

El ayuno es el cumplimiento de la Orden de Dios, como ya mencionamos, desde la llamada de la oración del alba, el momento de la primera luz de la aurora, hasta el ocaso, un poco después de la puesta del Sol. Se establece la abstinencia de todo aquello que rompa el ayuno, cosas como son: bebida, comida o relaciones carnales y los cambios de ánimo exagerados y discusiones entre otras cosas.

Uno de los objetivos fundamentales es buscar y obtener un estado de paz que promueva el estado de conciencia Divina, una conciencia que los ponga más cerca de Dios y su sagrada voluntad, se podría decir que con este ayuno del ramadán, también se persigue la paz espiritual e iluminación.

¿Quiénes Deben Ayunar En Los Días Del Ramadán?

El ayuno es, según los preceptos islámicos, un deber del musulmán adulto, sano de juicio, saludable, residente, es decir que no esté viajando, bien sea hombre o mujer. En el caso de la mujer, esta debe estar fuera de la menstruación y del puerperio.

Por lo tanto, no deben ayunar los enfermos mentales, ni los menores de edad, ni las mujeres durante la menstruación o puerperio, así como las embarazadas, las mujeres que estén amamantando y que teman por sus pequeños, ni los ancianos débiles,entre otros.

“¡Oh, creyentes! Os está prescripto el ayuno, tal como fue Prescripto a los anteriores a vosotros, a fin de que alcancéis la piedad y el santo temor de Dios” (ALBAQARA, 183)

“Durante el mes del ayuno os es lícito por la noche uniros con vuestras mujeres: son vestidura para vosotros y vosotros lo sois para ellas. Alá sabe que os engañabais a vosotros mismos. Se ha vuelto a vosotros y os ha perdonado. Ahora, pues, yaced con ellas y buscad lo que Alá os ha prescrito. Comed y bebed hasta que, a la alborada, se distinga un hilo blanco de un hilo negro. Luego, observad un ayuno riguroso hasta la caída de la noche. Y no las toquéis mientras estéis de retiro en la mezquita. Éstas son las leyes de Alá, no os acerquéis a ellas. Así explica Alá Sus aleyas a los hombres. Quizás, así, Le obedezcan.” (ALBAQARA, 187)

Formas de identificar del primer día de Ramadán:

  1. Si uno mismo ve la luna nueva.
  2. Si un grupo de personas dignas de confianza reportan haber visto la luna nueva.
  3. Si dos hombres justos reportan haber visto la luna nueva y sus descripciones no difieren.
  4. Si han pasado treinta días del mes de Sha’ban. También el primer día del mes de Shaual (el día del desayuno) se establece con estas cosas:

– Si la luna está muy alta o se pone tarde, ésta no es causa para identificar que la noche anterior era el primer día del mes.

– Un reporte astronómico de la luna nueva no es una certificación que debe ser obedecida acerca del primer día del mes de Ramadan o Shaual, etc. Sin embargo, si uno se siente seguro de que es correcto, debe seguir dicho reporte.

  1. Si uno no está seguro de si es el último día de Sha’ban o el primero de Ramadan, no está obligado ayunar ese día.

– Es prohibido ayunar ese día con la intención del primer día de Ramadan.

– Si uno ayuna en este día con intención del ayuno opcional (preferible) o reposición (compensación) y más tarde descubre que era el primero de Ramadan, puede incluir ese ayuno como un día de ayuno normal de Ramadán.

– Si da cuenta en el curso de jornada de que es el primer día de Ramadan debe cambiar su intención por la de ayuno de Ramadán.

La intención:

“Mi intención es mantener el ayuno durante el mes de Ramadan”

  1. Lo verdaderamente necesario para Ramadán es tener la intención de ayunar en el tiempo correspondiente con el objeto de cumplir la Orden de Dios.
  2. Se puede hacer intención en cada noche del mes de Ramadán para el día siguiente. Es mejor que se haga al principio del mes, la primera noche, con la intención de ayunar durante todo el mes.
  3. El tiempo para hacer la intención de ayuno es desde el comienzo de la primera noche hasta la llamada a la oración del alba.
  4. Alguien que se quede dormido antes de la primera luz de la aurora sin hacer intención de ayunar al día siguiente, si despierta antes del mediodía y hace intención de ayunar su ayuno es válido. Pero si despierta después del mediodía según precaución debe abstenerse de las cosas que invalidan el ayuno y luego debe hacer la compensación. Si trata de un ayuno opcional puede hacer intención de ayunar.
  5. Si en el mes de Ramadan un niño se convierte en adulto antes de la llamada a la oración del alba debe ayunar, pero si ocurre esto después de la llamada a la oración del alba no es necesario que ayune ese día.
  6. Si un no-musulmán acepta el Islam debe ayunar a partir del día siguiente, pero si se convierte antes o después del mediodía no es necesario ayunar este día ni tampoco recuperarlo.
  7. Si en un día del mes de Ramadan un enfermo se cura antes del medio día y no hizo nada que anulara el ayuno desde el alba, es necesario (debe) hacer intención de ayunar, pero si ocurre esto después del medio día no es necesario ayunar.

Suhur

Consiste en tomar algún alimento por la madrugada, siempre antes del faŷr, por muy poco que sea la cantidad de comida o bebida, aunque fuera un poco de agua, tiempo que se extiende desde la medianoche hasta la entrada del momento de la oración, antes de las primeras luces del alba, con la intención del ayuno presente en la mente, pues el suḥūr es bendición y prosperidad como dijo el profeta Muhammad, paz y bendiciones de Dios sean sobre él.

El Sagrado Profeta (La paz sea con él y su progenie) ha dicho: Comed vuestro sahari (la comida de la mañana antes del comienzo del ayuno) aunque sean sorbos (simples) de agua, ya que las bendiciones de Allah son sobre aquellos que comen el suhur. Tahdheeb al-Akhaam, vol. 4, pg. 198

Después del tiempo de suhur, empezaremos a ayunar.

 

Cosas que invalidan el ayuno

  1. Comer o beber intencionadamente. En cambio el comer o beber olvidando el ayuno no invalida éste, pero una vez que se de cuenta de ello, tiene que abstenerse y completar el día ayunando.
  2. El vomitar intencionadamente. En caso de ser involuntario no debe recuperarlo.
  3. La menstruación o el puerperio, aunque empiecen en las ultimas horas del día (antes de ponerse el sol) se debe recuperar.
  4. La masturbación intencionadamente. bien sea por la mano o por cualquier otro medio, abrazando a su mujer, besándola, acariciándola.
  5. El tener la intención de desayunar, aunque no haya tomado nada de comida o bebida que rompe el ayuno.
  6. El comer, beber, o tener relaciones sexuales, creyendo que se había puesto el sol, o hubiera salido el alba, pero posteriormente se da cuenta de lo contrario. En caso de tener relaciones sexuales durante la abstinencia, queda anulado el ayuno de dicho día y hay que hacer lo que se conoce en el Islam como “Kaffárah”.

Kaffárah: Es ayunar dos meses seguidos, si le fuera posible, o dar de comer a 60 pobres, en caso de no poder ayunar, o librar a un esclavo, si no puede ayunar o dar de comer a 60 pobres. En caso de tener el hombre relaciones sexuales con su esposa voluntariamente por ambos, los dos tienen que hacer Kaffárah. En cambio en caso de ser forzada la mujer, por su esposo, no tiene porque hacer kaffárah. Si comete el mismo acto otro día, tendrá que hacer otra kafrárah y en caso de hacerlo dos veces en el mismo día hará solo una kaffárah, ya que se considera cada día independientemente de los otros.

Romper el Ayuno (Iftar) después de que el Sol se ha ocultado

Romper el ayuno inmediatamente después de la puesta del sol y al comienzo del tiempo de la oración de magrib, es importante apresurase a romper el ayuno cuando escuchamos el llamado al rezo del ocaso (magrib).

Narró Abu Hurairah que dijo el Profeta: “Allah, ensalzado sea, dijo: aquellos de mis siervos que rompen sin tardanza su ayuno son más queridos para mí”. También cuenta Sahl bin Sad que el Profeta dijo: “Las personas siguen el camino recto siempre que apresuren la ruptura del ayuno”.

En los libros de hadices de Bujari y Muslim se cuenta que dijo el Profeta: “Las personas siempre permanecerán en buen estado físico y mental (durante el ayuno) siempre que se apresuren a romper el ayuno y retrasen el suhur”. Cuenta Anas: “El Profeta solía desayunar con dátiles frescos antes de ofrecer salat al-maghreb. Si no tenía dátiles frescos, comía dátiles normales, o bebía agua si no había dátiles”. Según varios testimonios, el Mensajero de Allah comía antes de la oración del atardecer (maghreb) y también antes de la oración de la mañana.

La comida puede tomarse con la familia, o amigos y parientes. También la caridad es muy recomendada durante el mes de Ramadan. Actualmente en muchas mezquitas se hacen iftaar colectivos y las reuniones se alargan hasta cumplir la oración taraweeh en comunidad en la mezquita.

Las súplicas de la persona que ayuna son escuchadas con más probabilidad, de modo que hay que aprovechar la ocasión de pedir a Allah durante el periodo de ayuno, especialmente en el momento de romper el ayuno. En el libro de Ibn Maja, Abdullah bin Amru bin Alas contó que el Mensajero de Allah dijo: “En verdad, la súplica del que ayuna, y especialmente cuando va a romper su ayuno, no será rechazado por Allah”. Este hadiz revela un privilegio especial hacia los siervos que observan el ayuno y se acerca la hora de romper el ayuno. Cada persona que ayuna puede hacer su súplica sabiendo que será escuchada.

“Oh, Allah, por tí he ayunado. Creo en tí y rompo mi ayuno con tu sustento” “Se fue la sed, se regaron las venas y se logró la recompensa gracias a Dios”

Practicas aconsejables en Ramadán

El abstenerse de todo lo que contradice el ayuno en lo moral, ya que el ayuno es una gran escuela de disciplina y doctrina, tanto espirituales como morales, pues no se limita a la abstinencia de comer o beber solamente, sino de todo lo que sea mala palabra, mal acto o mal pensamiento. El ayunante debería ser indulgente en caso de ser insultado o agredido por alguien, debiendo evitar todas las obscenidades.

Limpiarse los dientes sin pasta ni agua, el profeta usaba una ramita llamada siuák durante el ayuno. Es un trozo de rama de un árbol especial que se encuentra en la península arábiga y que es de muchos beneficios, tanto para los dientes como para las encías y la boca, y se usa como un cepillo de dientes.

Ser generoso, el musulmán siempre tiene que ser generoso, pero lo es más en el mes de Ramadán.

Incrementar la lectura del Sagrado Corán, Durante el mes de Ramadán, en que fue revelado el Sagrado Corán, se debe recitar éste con mayor frecuencia que en los otros meses. Además dijo el Profeta (PB): “El ayuno y el Sagrado Corán intercederán a favor del siervo el Día de la Resurrección.”

Salat at-taraweeh: la oración nocturna durante Ramadán

También se conoce como “Qiyam de Ramadan”. Sala at-taraweeh o Taraweeh significa, literalmente, la “pausa entre las oraciones individuales”, y es por que se reza una serie de 11 rakat (unidades de rezo)  con pausas después de las cuatro primeras y las cuatro segundas, para terminar después de la oración impar de 3 rakaat. Es una oración voluntaria que se reza después del ishaa (oración obligatoria de la noche).

Durante el mes de Ramadan las prácticas islámicas revisten gran importancia, pues en este mes, bendito más que cualquier otro, Allah hizo descender el Corán desde la Tabla Protegida (Lawh al-Mahfuz) hasta la Casa de la Majestad (Bait al-Izza) en el cielo inferior.

En un hadiz narrado por Aurwa, dijo Aisha que el Mensajero de Allah salió en mitad de la noche y realizó la oración en la mezquita y algunos hombres oraron con él. Por la mañana, la gente habló de ello y entonces un número mayor de ellos se reunieron y oraron con él (la segunda noche). A la mañana siguiente de nuevo la gente habló de ello y la tercera noche la mezquita se llenó con gran número de gente. El Mensajero de Allah salió y la gente oró con él. La cuarta noche la mezquita rebosaba de gente y no podían acomodarse allí, pero el mensajero de Allah sólo salió para la oración del amanecer. Cuando terminó esta oración, recitó el Tashahud y (dirigiéndose a la gente) dijo: Vuestra presencia no me era desconocida, pero temí que la oración nocturna (qiyam) se os hiciese obligatoria y no pudieseis continuarla. Así, cuando el Mensajero de Allah murió, la situación continuó de este mismo modo”.

Ibn Shihab dijo: “El Mensajero de Allah murió y la gente continuó haciendo aquello (e.d.: la oración individualmente), y siguió así durante el califato de Abu Bakr y durante los primeros días del califato de Umar” (relatado por Bujari).

Carácter voluntario y colectivo

Vemos, pues, que taraweeh se instituyó como oración voluntaria para no abrumar a la comunidad. También hay que tener en cuenta que existe ya un precedente para la celebración colectiva de esta oración, pues también en comunidad se rezó las primeras veces.

Otro hadiz narrado por Bujari cuenta que Abdurrahman Ibn Abdal-Qari contó: “Salí en compañía de Umar Ibn al Jattab una noche de Ramadan hacia la mezquita y (allí) encontramos gente orando en grupos diferentes, de forma que Umar dijo: “En mi opinión, sería mejor reunirlos a todos para hacer la oración conjuntamente”. Y se reunieron tras Ubayy ibn Kaab. Entonces, otra noche, salí de nuevo en compañía suya y la gente estaba orando tras su Qari. Ante ello, Umar señaló: “¡Qué excelente bidaa es esta! Y el Qiyam que no hacen, sino que duermen a esa hora, es mejor que el de esta hora.” Se refería a que es mejor el Qiyam en la última parte de la noche, cuando en aquellos días la gente solía rezar en la primera parte de la noche. Existe un hadiz recogido por Muslim que nos cuenta que los ángeles son testigos de la oración al final de la noche y es, por tanto, preferible. Aunque Umar también conocía las dificultades que ello implicaba, y por esto optó por la oración al principio de la noche, tras el Imam, pues dice otro hadiz que el Profeta dijo: “Ciertamente si un hombre realiza la oración con el imam hasta que esté completa, le será contado como si orase toda la noche”. (Abu Dawud).

Once rakaat según la sunna del Profeta

Abu Salama Ibn Abderrahman preguntó a Aisha: ¿Cómo era la oración del Mensajero de Allah en Ramadan?. Ella contestó: “No rezaba más de once rakaat, ni en Ramadan ni en otro mes. Solía rezar cuatro rakaat, no se puede describir su belleza ni su longitud, y saludaba, y luego cuatro rakaat más, no se puede describir su belleza ni su longitud, y saludaba, y luego tres rakaat más (witr)” (Muslim). En este hadiz se aclara que el Profeta nunca rezó más de once rakaat, fuera Ramadan o no. En la certeza de que la práctica del Profeta es la mejor, es obvio que debemos seguir este número establecido en la sunna y no querer innovar ni diferenciarnos de la tradición del Profeta.

Allah, ensalzado sea, ha ordenado a sus siervos adorarle mediante diversos actos. Cuando buscamos el acercamiento a Allah, mediante estos actos, obligatorios o voluntarios, vemos que las oraciones voluntarias, según el Corán y la sunna, son más apreciadas en las horas nocturnas:

Los siervos del Compasivo son los que van por la tierra humildemente y que, cuando los ignorantes les dirigen la palabra, dicen: «¡Paz!». Pasan la noche ante su Señor, postrados o de pie.. (Sagrado Corán, 25:63-64)

Salat de Witr

La oración del Witr es una Sunnah confirmada. El Profeta (la paz y las bendiciones de Aláh sean con él) dijo: “El Witr es un deber para todo musulmán”.

El tiempo de esta oración comienza inmediatamente después del ‘Isha’ y dura hasta el comienzo del Fayr. El final de la noche es mejor para quien confía en despertarse. ‘A’ishah (Aláh se complazca con ella) narró: “El Mensajero de Aláh (la paz y las bendiciones de Aláh sean con él) solía rezar el Witr en distintas horas de la noche, al comienzo, en el medio y al final de la noche…”

El Witr consiste en una, tres, cinco, siete o nueve Raka‘at que pueden ser rezadas todas juntas con un sola salutación (Taslim), tal como se encuentra registrado en la Sunnah.

El rezo de witr, en el último rakat, lleva una plegaria antes de ruku,llamada qunut, en realidad esta plegaria debería hacerse no solo en witr “Anas también dijo: ‘El qunût es en el faÿr y en el magrib’. ” (Bukhari, EL LIBRO DEL WITR)

Si la persona reza tres Raka‘at por ejemplo, puede levantar sus manos antes de inclinarse para el ruku, pero después de terminar la recitación de Al-Fátihah, para alabar y glorificar a Aláh, pedir paz y bendiciones por el Profeta (la paz y las bendiciones de Aláh sean con él) y realizar las súplicas que desee.

Como por ejemplo:

qunoot¡Oh, Aláh! Cuéntame entre los que Tú guías, das bienestar y proteges. Bendice aquello que me has concedido y protégeme del mal que has decretado. Lo que Tú decretas nadie puede impedirlo. Aquel a quien Tú apoyas nunca será humillado. ¡Bendito y exaltado seas Señor nuestro!

¡Oh, Aláh! Sólo a Ti adoramos, para Ti son nuestras oraciones y nuestras prosternaciones. Por Ti obramos. Anhelamos Tu misericordia y tememos Tu castigo, el cual recaerá sobre los incrédulos. ¡Oh Aláh! Pedimos Tu auxilio y Tu perdón. Recordamos Tus gracias y no somos desagradecidos. Creemos en Ti y a Ti nos entregamos, y nos apartamos de quien Te niega.

Al final de la súplica del Qunut en el Witr se pronuncia las salutaciones al Profeta (la paz y las bendiciones de Aláh sean con él)

I’tikaf o retiro espiritual en la Mezquita

Él I’tikaf consiste es un retiro específico en la mezquita para la exclusiva adoración de Al-lah. Éste retiro es lícito tanto para hombres como para mujeres.

Él I’tikaf implica la dedicación del alma a la adoración exclu­siva de Al-lah, el alejamiento de las demás personas y el dis­tanciamiento de todo lo que distrae y aleja de la devoción a Al-lah. Él mejor I’tikafes el que se realiza los últimos diez días de Ramadán.

Quien hace una promesa de cumplir el I’tikaf por un tiem­po específico debe ingresar a la mezquita antes que se pon­ga el sol del día anterior a la fecha prometida, y sólo puede terminar el I’tikaf y salir definitivamente de la mezquita cuando se haya puesto el sol del ultimo día prometido. Tal es el caso de quien dice, por ejemplo: ¡Prometo hacer una semana de retiro en Ramadán!

Si el musulmán desea realizar el I’tikaf las últimas diez no­ches de Ramadán deberá ingresar a la mezquita antes que se ponga el sol que antecede a la noche vigésima primera del mes, y saldrá de la mezquita después que se haya pues­to el sol del último día de Ramadán.

És Sunnah que la persona que realiza el I’tikaf se dedique a las distintas formas de adoración, como la recitación del Corán, la invocación a Al-lah, las plegarias, el arrepentimiento, los rezos voluntarios y el Tahayyud.

És lícito que la persona que realiza el I’tikaf salga de la mezqui­ta para hacer sus necesidades, realizar la ablución, concurrir al rezo del Yumu`ah en otra mezquita si en la que está no se reza, comer, beber, visitar a un enfermo o asistir al funeral de algún ser querido.

És lícito que una mujer visite a su esposo durante su retiro y converse con el brevemente. También lo pueden hacer sus familiares y amigos.

Él mejor I’tikaf es el que se realiza los últimos diez días de Ramadán. És permitido suspender definitiva o momentáneamente el retiro, excepto que se este cumpliendo una promesa.

Él I’tikaf de los ultimos diez días de Ramadán es Sunnah tanto para hombres como para mujeres. `A’ishah, que Al-lah esté complacida con ella, relató: “Él Pro­feta, sallallahu ‘laihi wa sallam; nunca dejó de realizar el I’tikaf los últimos diez días de Ramadán hasta que Al-lah recogió su alma. Luego de su muer­te, sus esposas también lo practicaron.” (Bujari y Muslim)

Abu Hurairah, que Al-lah esté complacido con él, relató: “Él Profeta, sallallahu ‘laihi wa sallam, hacía I’tikaf durante diez días en cada Ramadán. Él año en que falleció, hizo veinte días de I’tikaf.” (Bujari)