La Ceremonia Matrimonial Islámica

Dios ha prescrito el matrimonio para los creyentes por tres razones básicas. Éstas son: Permitir que el hombre y la mujer vivan juntos y experimenten amor y felicidad dentro de la ley islámica. Tener descendencia y proveerla de un entorno equilibrado y virtuoso para su educación. Proporcionar una unión legal que salvaguarde a la sociedad de la depravación moral y social.

Condiciones para el matrimonio Islámico

El hombre y la mujer deben dar su consentimiento voluntario antes de que se éste se realice.

El matrimonio debe hacerse público, con dos testigos por parte de cada uno, presentes en la ceremonia. El Islam no permite matrimonios secretos.

Los tutores del novio y la novia deben estar presentes en el Nikah (ceremonia matrimonial). El novio tiene la opción de estar o no estar presente. Les recomendamos enfáticamente para los musulmanes en México, que los tutores sean sus padres o algún familiar consanguíneo y no hermanos de la mezquita ya que la población de la comunidad es fluctuante.

La dote (mehr) es un regalo obligatorio del marido a la mujer. (Véase Santo Corán, 4:25). Esta suma de dinero debe ser proporcional a los medios del marido. La cantidad de la dote se anuncia en el momento de la ceremonia matrimonial y se puede entregar en un solo pago o en varios. Una vez que se ha entregado, es propiedad de la mujer que puede administrarlo como le plazca. La cantidad debe ser acordada por ambas partes.

El procedimiento de la ceremonia religiosa es en sí misma simple. El contrato es legal después de cumplimentarse los formularios del nikah, y tras anunciarse públicamente la ceremonia en presencia de testigos.

La persona que oficia la ceremonia del nikah recita un sermón como solía pronunciarse en tiempos del Santo Profeta (la paz y bendiciones de Dios sean con él) y pide el consentimiento de ambas partes. Esto va seguido de una oración (plegaria), la cual puede ser por ejemplo: “Que Dios los bendiga y les envíe bendiciones, y traiga bondad entre ustedes”.

Las parejas deben obtener un certificado legal de matrimonio, así como otros requerimientos que exija la ley del país en que residen. En algunos Estados la ley exige que la persona que oficia el nikah esté inscrita en el Registro Civil. En tal caso, la celebración de los ritos es suficiente para legalizar el matrimonio. De no hallarse inscrita, la pareja deberá celebrar una ceremonia civil previamente a la ceremonia religiosa, que se realiza, por lo general, en el Registro Civil. El guardián o tutor de la novia debe asegurarse de que se cumplen todos estos requisitos, para que los derechos de la novia estén protegidos legal y civilmente.

Contrato de Matrimonio

El Contrato después del sermón que ofrece quién dirige la boda cuando es pronunciado por ambos contrayentes es el siguiente.

La Mujer dice: Me doy a ti en matrimonio por la dote acordada.
El Hombre dice: Te acepto en matrimonio por el dote acordado.

El Contrato después del sermón que ofrece quién dirige la boda cuando es pronunciado por algún representante de los contrayentes.

Por la Mujer: Doy a mi cliente en matrimonio a tu cliente por la dote acordada.
Por el Hombre: Acepto por mi cliente a tu cliente en matrimonio por la dote acordada.

Se recita la siguiente plegaria o puede recitar algo similar

Oh Dios! Vincula sus corazones como lo hiciste entre el de
Adán y Eva.
Oh Dios! Vincula sus corazones como lo hiciste entre el de
Abraham y Sara.
Oh Dios! Vincula sus corazones como lo hiciste entre el de
Tu amado Muhammad (saw) y la ilustre Khadija.
Oh Dios! Vincula sus corazones como lo hiciste entre el de
Ali y Fatima Zahra.
Oh Dios! Concédeles buen sustento y nobles hijos.
Tu misericordia, Oh El más Misericordioso de toda la misericordia.

Festejo después de la boda

La tradición (sunnah) del Santo Profeta (la paz y bendiciones de Dios sean con él) requiere que se ofrezca una recepción a la novia (walima) después del matrimonio para celebrar su consumación.

Es una expresión externa de gratitud y placer y un gran medio de dar a conocer el matrimonio, que ha sido muy alentado.

Sayyiduna Anas ibn Malik narró que el Mensajero de Dios (que Dios le bendiga y le dé paz) vio una marca amarilla en Abdur Rahman ibn Awf y dijo: “¿Qué es esto?” Él respondió: “Me he casado con una mujer cuya dote es de oro con el peso de un hueso de dátil”. El Mensajero de Dios dijo: “Que Dios te bendiga en tu matrimonio, realiza un Feztejo (Walima), aunque sea solo con una cabra”. (Sahih al-Bukhari, no. 4872)

El Mensajero de Dios (que Dios le bendiga y le dé paz) realizó festejos matrimoniales (Walima) después de muchos de sus matrimonios. Él ofreció carne y pan con motivo de su matrimonio con Zaynab bint Jahsh, Hays (un tipo de plato al vapor cocinado con dátiles, queso y mantequilla) con motivo de su matrimonio con Safiyya y cebada en otra ocasión.

El festejo o la recepción puede ser con familiares o amigos cercanos, no tiene porque ser con toda la comunidad o en la mezquita.

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