Eid al-Adha

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Eid al-Adha es la Celebración del Sacrificio, es la festividad mayor de los musulmanes. También llamada Aid al-Kebir (Fiesta Grande). Marca el final de la peregrinación de los musulmanes de múltiples naciones del mundo a la Meca en el décimo día del mes islámico llamado Du al-Hiyya.

Como la oración y el ayuno, la realización de la peregrinación es un modo de adoración cuyo propósito es la elevación espiritual, social y económica de los musulmanes.

La peregrinación conlleva que una persona salga de su hogar y, por la causa de Dios, se distancie de amigos y parientes. También sirve como símbolo de respeto por los lugares santos de Dios frecuentados por el Santo Profeta del islam (que la paz y bendiciones de Al-lah sean con él). Al visitar estos lugares sagrados el peregrino experimenta un placer espiritual. El vínculo universal de la hermandad islámica también se fortalece a medida que los peregrinos de nacionalidades de todo el mundo se reúnen en un espíritu de unidad y armonía.

La mayoría de los musulmanes asocian la fiesta del final de la peregrinación con el sacrificio que supuestamente Dios le pidió a Abraham sobre su hijo, sin embargo en este sitio web preferimos señalar que es únicamente la conmemoración del fin de la peregrinación.

Eid al-Adha es una ocasión en la que se alienta a los musulmanes de todo el mundo a hacer todo tipo de sacrificios para conseguir la elevación espiritual, moral, social y económica de la humanidad y especialmente de la propia persona. Si lo convierten en una causa común y se esfuerzan por manifestar en sí mismos los atributos de Dios de acuerdo con las enseñanzas y la guía del Sagrado Corán y las enseñanzas del Santo Profeta (sa), entonces, el mensaje de Eid al-Adha habrá dado sus frutos.

Los musulmanes que no realizan la peregrinación a La Meca pueden celebrar Eid al-Adha en sus lugares de residencia, acudiendo a las mezquitas para la oración. Normalmente suele celebrarse al aire libre, en las afueras de las ciudades, en una zona abierta.

El musulmán acude a la oración tras haber realizado la ablución mayor o gusl y haberse ataviado con su mejor ropa, limpia y perfumada. Recita algunas plegarias que sólo se mencionan durante las dos fiestas anuales y en los entierros Dios es grandioso, Dios es grandioso, Dios es grandioso, no hay Dios sino un sólo Dios, Dios es grandioso, Dios es grandioso, alabado sea Dios. (Allāhu Akbar, Allāhu Akbar, Allāhu Akbar. Lā ilāha illà l-Lāh wal-Lāhu akbar, Allahu akbar walil-Lāhi l-ḥamd)

Los musulmanes glorifican a Dios hasta que él imán inicia la oración recitando siete takbir (Allahu akbar) y haciendo dos prosternaciones (rakáa). Después el imán pronuncia una jutba (‘sermón del viernes’) a los miembros de la comunidad que se hallan presentes. Por último se disuelve la reunión y los asistentes se besan en señal de hermanamiento y se felicitan por la fiesta.

Muchas familias musulmanas sacrifican un cordero o algún otro animal y comparten la carne con los pobres, aunque sacrificar animales no es obligatorio, compartir si. También se les pide que donen a beneficencias, que ayudan a los pobres. Los musulmanes suelen intercambiar regalos durante la festividad.

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