Qué es la Sunnah

La segunda fuente del Islam es el propio Profeta Muhammad (Paz y Bendiciones de Dios), quien explicaba el Corán a medida que lo transmitía y complementaba las enseñanzas e instrucciones con sus palabras y su ejemplo de conducta, esto es la sunnah del profeta.
Pero al Profeta (PBdD*) no lo tenemos hoy vivo y presente ante nosotros de manera tal que podamos verlo, escucharlo directamente, aprender directamente de él, consultarlo y sacarnos las dudas al respecto.

 

Sus enseñanzas, el ejemplo de su conducta, sus palabras, etc., (lo que en conjunto se llama hadiz, se pronuncia “jadíz”) fueron transmitidas al principio en forma oral de generación en generación hasta que fueron puestas por escrito, entre 100 y 300 años después, en obras bastante disímiles, de fuentes diferentes. Y acá tenemos diferencias entre las Escuelas o ramas o grupos del Islam.

 

Los musulmanes tenemos diferentes escuelas de pensamiento islámico, todas ellas sin excepción aceptan al Corán como el Libro de Dios sin discrepancias, sin diferentes versiones. Pero cada Escuela o grupo adopta una fuente de hadiz particular. Por eso hay dos fuentes principales de hadiz una llamada sunnis (o mas bien seguidores de los Califas) y fuentes shi’as (o seguidores de los descendientes del profeta), de esto daremos una breve explicación en otro artículo.

 

El hadiz durante los primeros siglos se transmitió de manera oral hasta que algunos sabios empezaron a coleccionarlos, seleccionarlos, investigar su autenticidad y ordenarlos en obras escritas. Así, en sus obras ellos colocan:

 

“Me dijo fulano, de su padre fulano, que escuchó de fulano, que le dijo fulano, que fulano oyó decir a tal persona que dijo el Profeta (PBdD*)…”

 

Así se forma una cadena de transmisión que llena hasta un narrador principal. Luego, hay disciplinas que estudian a los transmisores de cada cadena, sus vidas, sus contactos, su confiabilidad, etc., a fin de chequear la validez de cada dicho. Por ejemplo, si uno de los transmisores vivió toda su vida en Iraq y el otro en Marruecos, y nunca se cruzaron, entonces es imposible que uno le haya contado al otro ese dicho. O si un transmisor vivió en un siglo y el otro en otro diferente, y no fueron contemporáneos.

 

Así se van estableciendo “cadenas confiables” de hadiz y otras dudosas, inseguras o directamente falsas. El primero que hace este trabajo es quien colecciona el hadiz y lo selecciona. Obviamente que este trabajo de selección realizado entre 100 y 300 años después del Profeta (PBdD*) no tiene el mismo grado de confiabilidad que el Corán, compilado en vida misma del Mensajero de Dios (PBdD*).

 

Además, ya estaban formadas las Escuelas del Islam, sunnis y shi’a, por lo que esta actividad cada recopilador de hadiz la realizaba con una postura ya tomada, siendo sunni o shi’a, por lo que las obras de hadiz presentan un marco de subjetividad de acuerdo a cada Escuela.

 

Para los sunnis, hay 6 obras fundamentales de hadiz que en conjunto se llaman Sihah sitta (los seis auténticos). Son las obras de Buhari, Muslim, Abu Dawud, Tirmidhi, Nisai y la “Muwatta” del Imam Malik ibn Anas. Algunos consideran que la “Muwatta” es una obra de fiqh más que de hadiz, y toman como sexta obra a la colección de Ibn Maya.

 

Otros ven como muy importante también la obra de Ahmad ibn Hanbal. También la obra de un sabio sunni muy renombrado llamado Suiuti, autor de un importante tafsir del Corán, “Durr Al Mansur”.

 

De cualquier forma, los cinco primeros autores son indiscutidos y de ellos, los 2 primeros, Buhari y Muslim, son los más respetados, cuyas obras se consideran sahih (auténticas, confirmadas, puras, libres de dudas) y algunos dicen incluso que es más confiable Buhari que Muslim.

 

También se hace una aclaración con respecto al material de estas obras: algunos relatos transmiten las palabras del Profeta (PBdD*) y otros no, sino que son palabras de los compañeros pero sin referencia al Profeta (PBdD*).

 

Entonces, algunos dicen que en estos relatos donde no se transmiten directamente las palabras del Profeta (PBdD*) puede haber alguno que sea dudoso, pero los que transmiten directamente las palabras del Profeta (PBdD*) que se encuentran en Buhari o Muslim son 100 por ciento sahih (confiable, auténtico). Cualquier sabio sunni dirá que las obras más importantes después del Corán son el “Sahih Buhari” y el “Sahih Muslim”, en ese orden.

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Para los shi’as, hay cuatro obras fundamentales para tomar los mandatos de la religión: “Al Kafi”, “Man la yahduruhu al faquih”, “Al Tahdhib” y “Al Istibsar”.

 

Aparte de esto, los shi’as tienen algunas obras que transmiten enseñanzas de los Imames de Ahlul Bait (los descendientes del Profeta (PBdD*) como el “Nahyul Balagah” que reúne los sermones, cartas y dichos del Imam ‘Ali ibn Abi Talib (P) o el “Sahifatus Sayyadiiah” que reúne 54 súplicas del Imam Sayyad (P) entre otras, que son de muy fuerte peso dentro de la Escuela Shiíta.

 

Cualquier sabio shiíta dirá que las obras más importantes después del Corán son el “Nahyul Balagah” y el “Sahifatus Sayyadiiah”, en ese orden. Y sin embargo, estas dos obras no se encuentran dentro del grupo de obras que reúnen el conjunto de normas o leyes prácticas, porque precisamente no contienen estos temas.

 

Si queremos hablar de diferencias entre las obras de hadiz de cada Escuela, lo primero a señalar es que para los shi’as ninguna obra de hadiz es completamente sahih. Para los shi’as, el único libro totalmente libre de dudas sobre su autenticidad completa es el Corán. Luego, en cada obra puede haber narraciones auténticas, otras dudosas y otras falsas. Cada narración, para los shi’as, debe analizarse en forma independiente.

 

En cambio, para los sunnis, los relatos que transmiten palabras o acciones del Profeta (PBdD*) que figuran sobre todo en Buhari y Muslim son totalmente libres de toda sospecha, son completamente confiables y auténticos, cien por ciento sahih.

 

Otra diferencia que vamos a notar al leer hadices es que en las fuentes sunnis figuran como transmisores, principalmente Abu Hurairat, Aisha, Omar ibn Al Jattab, su hijo Abdullah, ‘Ali ibn Abi Talib, etc.

 

En cambio, para los shi’as los únicos transmisores confiables son los Ima- mes de Ahlul Bait (P): ‘Ali ibn Abi Talib, sus hijos Hasan y Husein y los demás Imames, además de Fátimah Zahra, la hija del Profeta y esposa de ‘Ali (P).

 

Es común encontrar en los hadices shi’as (como luego vamos a ver) que no son las palabras del Profeta (PBdD*) sino de uno de los Imames (como el Imam Baquir o el Imam Sadiq que son quienes más hadices han relatado y transmitido). Esto no significa que se otorgue preferencia a las palabras de uno de los Imames, pues ellos mismos aclararon el punto: ellos no hablaban por su cuenta, sino que transmitían las enseñanzas mismas del Profeta (PBdD*).

 

Y cómo verificamos esto? ¿Cómo sabemos si un hadiz nos transmite o no una enseñanza de nuestro Profeta (PBdD*)?

 

Debe haber una confirmación en el Corán y una aceptación con el intelecto. De lo contrario, el texto del mismo debe ponerse en duda o ponerse entre paréntesis hasta que nos puedan explicar el significado.

 

Este trabajo de investigación lo debe realizar cada creyente en forma independiente y autónoma. Y para esto, hay que leer mucho material, Y hay que saber razonar, meditar, reflexionar, no tomar algo como auténtico cuando no lo alcanzamos a entender.

 

Nosotros en Occidente no podemos investigar las cadenas de transmisión de los Dichos, ni la biografía de los autores de obras de hadiz, pues carecemos de material para esto. Lo máximo que podemos hacer es analizar el contenido del hadiz en sí, ver su lógica, reflexionar sobre si lo que dice armoniza con nuestra fe y creencias, ver si no contradice al Corán ni al intelecto, ver si hay alguna interpretación posible que pueda explicar el contenido del Dicho y en última instancia, si no lo entendemos, ponerlo entre paréntesis ya que todo hadiz puede ser inventado.

 

Para finalizar, una reflexión: el contenido del hadiz puede aludir a una ley práctica o a un consejo de moral inespecífico o una enseñanza espiritual profunda. El estudio a realizarse sobre el hadiz depende de su aplicación posterior.

 

Por ejemplo, si hay dichos que explican la manera como se debe rezar, es importante que los sabios de cada Escuela los investiguen a fondo y estblezcan la manera como se reza, de acuerdo a esa Escuela. Pero si otro dicho recomienda de manera general dar caridad a los pobres, es un consejo que no requiere de una estricta investigación para confirmar su autenticidad, ya que esto es recomendable, lo haya dicho el Profeta (PBdD*) o no. Sólo es imprescindible investigar a fondo esto cuando se establecen las normas prácticas de la religión, las leyes y reglas de la misma.


 

*Paz y Bendiciones de Dios