Que es Islam [en breve]

El Islam es una actitud ante el mundo y el Creador; una disposición del alma voluntariamente aceptada y una práctica consecuente con ella. Es el camino de la salud, la paz y la salvación. Y por todos estos sentidos no es sólo una religión, sino más bien un modo de vida sustentado en una doctrina, una cosmovisión que abarca todos los temas e intereses humanos. El término Islam proviene de la raíz árabe slm que incluye las ideas de «paz» (silm, salam), «salud» (salama), y «salvación», Para lograr esa salvacion hay que obedecer las revelaciones de Dios obedecer la voluntad divina para obtener la paz y el paraiso. Quien así procede, a la Voluntad divina y a Sus Mandatos, es un muslim, musulmán. Los musulmanes jamás se designan a sí mismos con referencia al nombre del mensajero del Islam, Muhammad (Mahoma), por lo que no caben denominaciones tales como «mahometanismo» o «mahometano».

 

Esta creencia, doctrina y cultura no se presenta a sí misma como algo exclusivo o novedoso, sino que reivindica ser la culminación del mismo mensaje divino comunicado en todas las épocas por una larga cadena de enviados y profetas, a quienes considera a su vez musulmanes y voceros del Islam. El Islam reconoce así a los grandes Profetas del Antiguo Testamento, y a Jesús, así como a otros cuyo nombre no figura en las escrituras judeo-cristianas y más aún: habla de 124 mil profetas enviados a todos los pueblos en distintas épocas «Diles (Muhammad):

 

”Creemos en Dios, en cuanto nos ha sido revelado, y en lo que fue revelado a Abraham, a Ismael, a Isaac, a Jacob y a las tribus; y en lo que fue concedido a Moisés y a Jesús, y en lo que fue dado a los profetas por su Señor; no hacemos distingos entre ninguno de ellos y seguiremos a El sometidos (lit: musulmanes)”» (Corán, Cap2; vers. 136).

 

El musulmán (del árabe muslim) es quien vive según el Islam es decir quien se ha sometido a la Voluntad divina expresada en la Revelación y actúa según lo que ésta dispone. En lo cotidiano la condición de musulmán implica una serie de actos obligatorios: las oraciones diarias prescriptas, el ayuno del mes de Ramadán, el pago de una contribución sobre la riqueza, la peregrinación a los lugares santos donde transcurrieron los capítulos más importantes de la historia sagrada de la humanidad, el combate en defensa de la fe.

 

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La oración prescripta se realiza cinco veces al día y es, como dijo el Profeta, el pilar del modo de vida islámico. A través de ella el musulmán se dirige a su Señor sin intermediarios, desde cualquier lugar limpio y tranquilo, en momentos claves de su jornada; y esta incesante renovación del vínculo que lo une al Creador lo mantiene limpio, lo aleja del error, como dice el Generoso Corán:

 

«Por cierto que la oración preserva de la iniquidad y la obscenidad» (Corán, 29:45).

 

El ayuno obligatorio se realiza durante todo el mes de Ramadán, noveno del calendario lunar islámico. Consiste en la abstención rigurosa de comida, bebida y otras satisfacciones sensuales durante las horas de luz diurna. Esta práctica, que siempre formó parte de la enseñanza divina:

 

«Se os ha prescripto el ayuno como fue prescripto a quienes os precedieron… », (Corán, 2:183)

 

 

El ayuno tiene enormes beneficios para el alma y el cuerpo. Educa al hombre en la paciencia y el sacrificio, equipara a ricos y pobres en el hambre y la sed y, sobre todo, apartando al alma de sus apetencias cotidianas y automáticas, la hace volverse hacia lo sublime y la vuelve humilde y agradecida.

 

La contribución o caridad (zakat) es un reconocimiento de que toda riqueza y provisión emana de Dios, y de que somos responsables ante El por el uso que hacemos de aquello que nos dio. La caridad purifica la riqueza y es para los pobres, los necesitados, y para las obras de bien y la causa de la fe.

 

La peregrinación es para el musulmán como un retorno al origen, una recreación de la historia sagrada, una anticipación del Día del Juicio, un sacrificio en procura de la indulgencia divina. La historia de Adán y Eva, de Abraham e Ismael, y del Profeta Muhammad, con todos ellos sea la bendición de Dios, conoció hitos fundamentales en la sagrada ciudad de La Meca. Hacia allí se dirige el creyente a buscar el significado último de su existencia y del género humano y en procura del perdón de Dios.

 

Todo lo anterior son algunos de los deberes de todo musulmán, sin embargo lo necesario e indispensable de todo musulmán es la creencia en Dos Unico, sin asociados, sin trinidad, sin hijos, ni padres, la creencia en los Atributos de Dios y la creencia en el último de los mensajeros-profetas de Dios llamado Muhammad, quiera Dios otorgarle paz y bendiciones.

 

Al.lah o Allah es la manera en como los árabes dicen El Dios, dado que El Corán fue revelado al profeta Muhammad (paz y bendiciones, de quien en otros escritos, videos y audios hablaremos de su vida) y él hablaba árabe, en general todos los musulmanes utilizamos esa forma de llamar a la Única Divinidad. Está palabra árabe se compone de “Al” que es el articulo y “lah” significa Dios, así Al.lah sería El Dios, relativo también al arameo Elaha. La palabra Al.lah o Allah se utiliza también haciendo énfasis en el hecho de que Dios no tiene género ni numero, como sucede en el castellano y las lenguas hermanadas, donde la palabra Dios, si tiene la posibilidad de escribirse con genero y número, por ejemplo Dioses, Diosas, Diosa. Sin embargo no hay ningún problema si nos referimos a La Única Divinidad como Dios, solo teniendo bien presente que nos hay más dioses que Dios Único, y con unicidad no se refiere a un término numérico o matemático, sino a que solo hay exclusividad  de adoración a El Dios, aunque El Dios tiene diferentes atributos o nombres, pero esto de Sus Atributos lo estudiaremos mas tarde.

 

Después de haber aceptado el hecho de la existencia de Dios Unico y haber aceptado a su último mensajero como legitimo profeta de Dios, sólo basta con testificarlo para que una persona pueda ser considerado musulmán, a eso le llamamos shahada o testificacion de fe. Lo demás referente a los ritos, tradiciones, cultura y actos de adoración se pueden ir aprendiendo poco a poco.

 

Sin embargo es recomendable antes de testificar esta fe, que la persona medite sobre ello, además de quiza aprender algunos de los aspectos morales de la vida de un musulmán pues existen varias diferencias que quiza resulten un poco dificiles en la cotidianidad, como por ejemplo el hecho de que los musulmanes no bebemos alcohol, no tenemos novios o novias, no comemos carne o productos de cerdo, claro estas cosas son secundarias cuando el creyente tiene una conviccion fuerte y fe firme.

 

Lo invitamos a continuar leyendo algunos otros publicados que le ayudarán a ampliar la información sobre nuestra fe Islámica.